
Washington (EFE).- El joven muerto por disparos del Servicio Secreto de EE.UU. en la tarde de este sábado al acercarse y tirotear un puesto de control de seguridad de la Casa Blanca tenía 21 años, había sido detenido anteriormente en la zona y tenía problemas mentales, según medios estadounidenses.
El hombre, identificado como Nasire Best, había sido arrestado anteriormente en los accesos a la Casa Blanca, según diferentes diligencias abiertas en los tribunales y había sido llevado a un centro psiquiátrico en junio del año pasado tras protagonizar otro incidente en el área de la Casa Blanca, donde aseguró que era Jesucristo, indicó CNN.t
Agentes del Servicio Secreto dispararon a Best, después de que este se acercara a un puesto de control de seguridad y disparara, según los medios. El diario New York Times indicó que el tiroteo se produjo después de que el hombre sacara un arma de una bolsa y comenzara a disparar contra los agentes.
Trump estaba en la residencia presidencial
Según había indicado antes del incidente el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontraba en la residencia presidencial durante la tarde del sábado. «El presidente se encontraba en la Casa Blanca durante el incidente; sin embargo, ninguna persona protegida ni las operaciones se vieron afectadas», ha avalado después el Servicio Secreto.
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, ha indicado a través de la red social X de que agentes de la agencia federal han acudido hasta el lugar de los hechos para apoyar al Servicio Secreto en la respuesta al incidente registrado cerca de los terrenos de la Casa Blanca.
«El FBI está en el lugar y apoyando al Servicio Secreto en respuesta a disparos efectuados cerca de los terrenos de la Casa Blanca. Actualizaremos al público en cuanto podamos», ha señalado Patel en su mensaje.

